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9 septiembre 2026
La cocina turca cambia de una región a otra. En Estambul, Bursa, Esmirna y el resto de Anatolia late todavía la herencia otomana: especias con mesura, arroz antes que bulgur, köfte y guisos de verduras que hablan de casa y de viaje a la vez.
Turquía mezcla el misterio de Oriente con el pulso europeo. Bazares, hammams, oficios con alma… y una cocina que eleva el viaje entero. Dedicamos estas líneas a los platos que conviene probar: de esos que hacen pedir un segundo plato.
El mantı es, para muchos, el plato nacional. Empanadillas de cordero o ternera coronadas con tres salsas —mantequilla tostada, tomate caramelizado y yogur al ajo—. Se cuece o se fríe; en ambos casos, merecen un hueco en tu mesa.
Nació en la calle y hoy también está en mesas exigentes. El şiş kebap —carne a la brocheta a la parrilla— es un clásico que encuentras casi en todas partes. Tradicionalmente de cordero; hoy hay más carnes e incluso opciones veganas, siempre con verduras de acompañamiento.
Otro imprescindible de la calle: el döner. Misma familia que el şiş, pero con otro adobo y otro ritmo en boca. Suele servirse en pan pita casero, con verduras frescas y patatas fritas.
Ninguna lista turca está completa sin el baklava. Postre de capas desde tiempos otomanos: pasta hojaldrada, pistacho molido y almíbar; a veces un toque de limón. Mejor recién salido del horno.
Los mejores sabores viven en puestos, mercados y restaurantes… pero también en granjas ecológicas y clases de cocina en casa. Turquía ofrece muchas rutas gastronómicas:
Explorar el Bazar de las Especias
Una clase de cocina casera
Mantı con sabor de hogar en el pueblo de Şirince
Tour de street food en Estambul
Desayuno ecológico en un valle de Capadocia
Testi kebab en Capadocia
La cocina turca es un arte y una experiencia: prueba todo lo que puedas. Si buscas más destinos, navega por nuestro sitio y descubre lo que tenemos para ti.
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